1 volumen - Edición 2026
Rústica - 212 páginas
El autor postula que, en la actualidad, el mayor desafío para el penalismo no reside en perfeccionar el encaje de viejas piezas teóricas, sino en repensar y reformular sus presupuestos ante una realidad que cambió de manera irreversible. Reconocer que habitamos una "sociedad híbrida", donde lo digital se ha convertido en una dimensión inseparable de nuestra identidad y existencia física; que casi sin percibirlo hemos cruzado el umbral que separa la mera vigilancia del control social algorítmico absoluto. En el "capitalismo de la vigilancia" la experiencia humana cotidiana ha sido expropiada por un grupo de empresas que la transforma en materia prima que alimenta gratuitamente un mercado que lucra con futuros conductuales. En ese contexto irrumpe la Inteligencia Artificial que, entre múltiples usos, permite sofisticar la delincuencia planteando complejos desafíos dogmáticos y prácticos. También, maximizar la eficacia persecutoria, lo que Riquert sostiene se debe limitar asegurando la plena vigencia de los derechos humanos y el Estado democrático de derecho. Advierte este último está sufriendo el asedio tecnológico, tornando hacia una infocracia en cuyo seno smartphones y demás dispositivos se diseñan para provocar el efecto de un zombi y una prisión "digitales". Por eso, la necesidad de controlar la caja negra algorítmica y protegernos de aquellos sistemas de IA que exponen a riesgo intolerable los derechos fundamentales. Destaca el prologuista, no estamos simplemente ante un libro de derecho penal actualizado, sino una profunda reflexión sobre las condiciones de posibilidad de la libertad humana en el siglo XXI.